Las mismas lecturas que muestra el panel, entregadas de máquina a máquina: niveles de stock por variante, precios, las unidades calculadas a partir de las bajadas y los eventos. Los pides tú a la API, o haces que un webhook te llegue en cuanto algo cambia. Sin iniciar sesión, sin recorrer informes y sin exportar a una hoja de cálculo.
No hay un precio de catálogo, porque depende de cuántas tiendas, cada cuánto y cuántos datos. Cuéntanos qué quieres recibir y te llega una sola respuesta con el alcance y el precio.
Todos estos datos ya se recogen para el panel. La API no es un producto aparte con datos aparte; es otra forma de recibir las mismas lecturas.
El número de unidades de cada variante en cada lectura. Donde una tienda publica una cifra exacta, recibes la cifra exacta. Donde publica solo «disponible» o «últimas unidades», recibes eso y una indicación clara de que no es un contador.
Unidades calculadas a partir de las bajadas de stock, e ingresos al precio de ese día. Por día, desglosado por variante, por producto y por tienda.
El precio de cada variante en cada lectura, con el precio anterior al descuento cuando la tienda lo muestra. El histórico completo de cambios, no solo la cifra de hoy.
Productos y variantes con nombre, talla o color, dirección de la página e identificador propio de la tienda. Ves qué ha entrado en el catálogo y qué ha salido de él.
Agotado, repuesto, rebajado, producto retirado. Lo mismo que el panel dibuja en una línea de tiempo. El único conjunto que merece la pena recibir por webhook, porque lo que importa es el minuto en que te enteras.
Las campañas y creatividades de la tienda en Meta, Google y TikTok: qué está activo, desde cuándo y qué dice.
Los términos de búsqueda por los que una tienda posiciona y en qué puesto. Además, las reseñas, las tecnologías sobre las que funciona la tienda y sus perfiles sociales.
Algunas cadenas publican el stock por separado para cada punto de venta. En esas recibes también el desglose por local, además del total.
* El desglose por punto de venta existe solo en las cadenas que lo publican, y la cantidad de datos publicitarios disponibles varía entre Meta, Google y TikTok. El presupuesto dice sin rodeos qué es posible para tus tiendas y qué no.
La API suele ser la respuesta cuando los datos tienen que aterrizar en un sistema que ya existe, o cuando hay demasiadas tiendas para mirarlas de una en una.
El stock y las ventas de la competencia junto a tus propias cifras en Looker Studio, Power BI o Metabase. Un único sitio donde te comparas con el mercado, en vez de dos ventanas una al lado de la otra.
El precio por variante de un competidor, actualizado cada dos horas, como entrada de tus propias reglas. Con el nivel de stock al lado, porque el precio de algo que nadie puede enviar no es competencia.
Un webhook directo a Slack, n8n o Make, sin nada consultándonos en bucle. Que el superventas de un competidor se agote es motivo para invertir en publicidad ese mismo día, no una línea en el informe del lunes.
Un histórico de stock y precios es material listo para un modelo de demanda. Ese mismo conjunto es lo que necesita un agente para responder con cifras a preguntas sobre el mercado.
Una estimación de las ventas de una marca o de una categoría entera, calculada igual en muchas tiendas a la vez. Un fondo o un asesor recibe una medición y no la declaración del vendedor.
Recoges datos para varios clientes y los metes en tus propios informes. Un solo acceso, tantas tiendas como quieras, tu logo en el resultado.
Nos dices qué tiendas, qué conjuntos de datos y cada cuánto. Antes de acordar nada por escrito, comprobamos gratis si esas tiendas se pueden leer.
La misma pasada y la misma validación. Una pasada que parece sospechosa nunca se convierte en dato, y por eso una cifra de la API coincide con la del panel.
Dos caminos, y puedes usar los dos. Lo pides tú cuando quieres el estado completo de un catálogo; o nos das una dirección y sale un webhook después de cada pasada y en cada evento, ya sea un agotado, una reposición o una bajada de precio. La clave es tuya y puedes cambiarla cuando quieras.
La documentación llega junto con el acceso. No está publicada, porque la forma de la respuesta y la lista de eventos que enviamos por webhook se ajustan a lo que realmente recibes.
Cuatro cosas que conviene saber antes de hablar de precio y no después del primer mes.
Los niveles de stock no se pueden reconstruir hacia atrás. Cuanto antes se conecte una tienda, más largo será el histórico que tengas después.
Las ventas se calculan a partir de las bajadas de stock. En una tienda que publica cifras exactas queda muy cerca de la realidad. En una tienda que solo muestra «disponible», decimos que no lo sabemos en lugar de escribir un cero.
No tenemos acceso al panel de nadie, ni a sus pedidos, ni a los datos personales de sus clientes, y no comerciamos con ellos. Leemos una tienda como la lee un comprador.
En vez de prometer los datos y entregar campos vacíos, lo decimos antes de presupuestar. La comprobación es gratuita y termina con una respuesta clara.
El punto de partida es la tarifa normal de seguimiento: tamaño del catálogo frente a frecuencia de lectura. La API no es una cuota aparte por tener un acceso.
Cada tienda se valora por su cuenta, porque el coste depende de lo difícil que sea leerla.
Entre dos y doce horas. Más a menudo significa más preciso y más caro, porque es más trabajo en cada tienda.
El stock y los precios son una cosa. La publicidad, la visibilidad en buscadores y las reseñas son conjuntos extra y trabajo extra.
La facturación es de prepago y en USD, exactamente igual que el seguimiento en el panel. Pagas por las lecturas correctas: un día en el que no pudimos leer la tienda no se cobra.
Basta con una lista de tiendas y una frase sobre adónde van los datos. Contestamos con el alcance, el precio y una fecha.
Contestamos por correo, normalmente en un día laborable.